Archivo

Archivo para la categoría ‘de sacos y agujeros’

La necesidad de una Historia

Domingo, 7 de Marzo de 2010 Dronte 1 comentario

Nos faltan referentes, iconos, ejemplos intelectuales y éticos para enfrentarnos a esta realidad desangelada, para que no se nos llenen los ojos de naufragios.

Sabemos que el mundo está cambiando, que ha cambiado, porque lo hemos visto, porque lo hemos intuido pero, sobre todo, porque lo hemos experimentado.

Y quizá eso, experimentarlo, fue el primer error. Fue un error porque ahora queremos más y eso nos compromete personalmente. Que el mundo ha cambiado es una idea trivial; pero que constatamos diariamente que la Historia sólo avanza en su estructura y que somos nosotros los que hemos de colocar sus accidentes nos hace responsables de ese cambio. Nos guste o no, estamos comprometidos y para construir el mundo nuevo necesitamos ideas nuevas y palabras nuevas: es decir, historias nuevas.

Los líderes obreros buscaron en un pasado primigenio ‘pre-propiedad’, en Espartaco y en los villanos del medievo figuras sobre las que construir -material, y no sólo teóricamente- su proyecto ético y político. Los burgueses liberales, en la antigüedad clásica. Los nacionalsocialistas, en los nibelungos, los celtas y las ‘castas’ indias.
Ellos eran guerreros, nosotros jardineros. Por eso necesitamos sentarnos en el suelo y contar nuevas historias sobre la muerte de los reyes.

Si hay que construir un mundo nuevo necesitamos prototipos morales (Gomá dixit), necesitamos los mapas que trazaron los primeros exploradores, necesitamos saber que no estamos solos.

Vamos a encontrar esos mapas.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

dosmildiez

Sábado, 2 de Enero de 2010 Dronte 1 comentario

Otro año.

Hora de dar el paso del “idear/decidir” al “planificar/ejecutar”. Hora de dar consistencia al futuro. Hora de tomar la palabra.

Categories: de sacos y agujeros, miniposts, rmd Tags:

El principio de personalidad

Jueves, 31 de Diciembre de 2009 Dronte Sin comentarios

Al abordar la idea de personalidad frente a territorialidad nos encontramos como se suceden los lamentos por la larga enfermedad crónica del reino de la Igualdad y el crecimiento progresivo del de la fraternidad.

Y es que el principio de personalidad, intuitivamente, agrede a la base de ética pública que sostiene el precario edificio político de Occidente & Co., los derechos humanos; esto es, la idea de universalismo igualitario (formal y material) que lega el cristianismo al proyecto ilustrado.

Pero a poco que profundicemos nos damos cuenta de que la intuición se equivoca. El principal problema de la modernidad es que asume implícitamente que existen determinados fines (que algunos llaman racionales) que son no sólo moral y políticamente buenos, sino que además son los únicos permisibles; a nivel teórico, este conjunto de fines permitirían, al iluminar las mentes de cada ser humano, erradicar el conflicto de la vida pública.

Esta idea “moderna” fue roturada, no por la “posmodernidad” (mero onanismo intelectualoide) sino por lo que en el futuro recordaremos como “explosión social de la diversidad” (es decir, TICs + aumento de la población urbana). Por eso, si convenimos que no todos los fines permisibles tienden a una Arcadia feliz y utópica, sino que muchos de ellos nos avocan al conflicto, pronto veremos claro que la única forma de ser iguales es siendo diferentes.

Esto es en esencia el “principio de personalidad” en el siglo XXI, no un execrable revival aristocrático, sino más bien un reconocimiento de la autonomía del individuo para gobernar su vida. De hecho, puede ser la única frma de que gobernemos nuestra vida y de que no nos la gobiernen otros.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Miércoles, 2 de Diciembre de 2009 Dronte Sin comentarios

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, muchos periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

– Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
– La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
– La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
– La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
– Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
– Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
– Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
– Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
– Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
– En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

Críticas indiscriminadas (1)

Miércoles, 18 de Noviembre de 2009 Dronte Sin comentarios

de A Cuadros:

Narrativa: Aire Nuestro, Manuel Vilas

Manuel Vilas está fatal de la cabeza y, además, es uno de los escritores más originales, divertidos y arriesgados de la literatura en castellano.

La “norma literaria” que cuajó después de la Transición nos evitó, afortunadamente, la pandemia posmoderna pero, como efecto secundario, hizo que la mayoría de nuevos autores escribieran con una mano atada a la espalda. A la generación de Vilas la “normalización” le sienta tan bien como una chaqueta azul fluorescente al Rey. Vilas no sólo no tiene las manos a la espalda sino que es un contorsionista de primera.

En ‘Aire nuestro’, Vilas juega hasta lo imposible con la Historia, el Futuro y el mito de la televisión. En una ocasión, Almudena Grandes comentó que la literatura había sustituido la experimentación formal por la mezcolanza de géneros. No sé si será verdad (de todas formas, no sé si lo que hacían la mayor parte de los vanguardista guarda alguna relación con la literatura) pero lo que sí es, es un descripción topográfica de lo que se está haciendo hoy por hoy; y Vilas es un ejemplo. ‘Aire nuestro’ una novela de programas, episodios y entrevistas: pasen y lean.

Poesía: Poesía completa (1970–2000), Leopoldo María Panero

Panero es el poeta.
Muchos aspirantes a poetratos desde que el enviado de Lucifer, Wordsworth, llegara y jodiera la poesía, buscan “ansiosamente” una cosa llamada voz (una forma de canalizar la vacuidad de sus cerebros a través de un ego exasperante). Leopoldo María Panero tampoco está muy bien de la cabeza (pero este de verdad, y lo digo como psicólogo, que ha pasado dos terceras parte de su vida en psiquiátricos) pero todo – sus circunstancias personales, su malditismo, su manufactura delirante – palidece ante su voz.

Leopoldo María Panero es un mago, es capaz de crear (no hay otro verbo aceptable) la belleza más exótica y sugerente con un contenedor de escombros. Panero hace que nos planteemos si el exilio siberiano de los formalistas rusos fue excesivo, aunque, claro, no por mucho tiempo y eso es otro tema.

No-Ficción: Juan Belmonte, matador de toros: su vida y sus hazañas. Manuel Chaves Nogales

El otro día estuve en Sevilla y quizás porque recordaba la ciudad más pequeña, fui a la calle Feria. Quería ver, oler y, si se terciaba, saborear esa calle. La biografía de Juan Belmonte, el artista, el inventor del toreo moderno, arranca allí y nos lleva de las dehesas a la gloria.

Lo extraño y lo cierto es que Belmonte es lo de menos en este libro. Su prosa, su concepción, su querencia por la verdad sencilla y sin titulares hace de esta la mejor biografía escrita en castellano que un servidor de ustedes haya leído.

Chaves Nogales fue un buen periodista, qué carajo, fue un periodista excepcional; tanto que, como él mismo comentaba hablando de la guerra civil, había contraído méritos bastantes para haber sido fusilado por los unos y por los otros. La verdad es lo que tiene y, en lo que nos atañe, este es un libro de verdad. Lean, lean…

Categories: de sacos y agujeros Tags:

Lassalle

Martes, 10 de Noviembre de 2009 Dronte Sin comentarios

Lassalle es una de las mentes más brillantes del PP. Ha sabido llevar su partido por la ruta de la modernidad. Dicen que Rajoy lo aleja de su entorno para ganar peso político.

Pusilánimes y cortesanos están convocados a la verbena del Santo Job

Categories: de sacos y agujeros Tags:

Arde Granada

Jueves, 29 de Octubre de 2009 Dronte Sin comentarios

En Granada está el cuarto distrito más pobre de Andalucía, el Distrito Norte. No ha faltado la denuncia pública, artículos como los del otro día, en Ideal, vienen sucediéndose desde hace años y han servido de poco.

No hace demasiado tiempo comentaban que había “moneda” propia en el Distrito y hace un par de días el PSOE denunció que el número de hogueras en las plazas y los paseos (a fuerza de no querer controlarlo) se ha vuelto incontrolable.

Aunque en términos absolutos lo que estamos viendo es una muestra importante de incivismo; en términos relativos, las hogueras en el Distrito Norte no son algo excesivamente preocupante. Al fin y al cabo, la Ciudad sigue funcionando. Ahora bien, lo que es sin duda es sintomático: es un síntoma de nuestra menguante hambre de justicia social, equidad y libertad.

Por eso, las preguntas pertinentes son ¿Está nuestra ciudad integrada? ¿Es eficiente? ¿Es resiliente? ¿Estamos creciendo hacia donde debemos crecer? y lo más importante ¿crecemos hacia donde queremos crecer?

¿Un problema de cohesión social?
Hace pocos meses Aguiar, junto con otros sociólogos, propuso la posibilidad de que el concepto de “cohesión social” fuera el núcleo de una nueva rama de la sociología: la sociología normativa. A semejanza de la economía del bienestar y de la “ética social normativa” (en esencia, la propuesta rawlsiana) proponen desarrollar una saber técnico que nos ayude a crear sociedades bien integradas, prósperas y resilientes.

Después de los disturbios de Oldham y Bradford en el verano de 2001, el gobierno de Su Majestad creó una comisión para analizar el estado de las ciudades inglesas. Los resultados de la comisión parecen confirmar la intuición de Aguiar y otros al señalar la importancia de la cohesión social. Así coincidimos nosotros también.

Dado que la propuesta de abordar “analítica” y “normativamente” el concepto de cohesión social no se encuentra más que en un estado embrionario, utilizaré algunos estudios teóricos sobre el tema para enmarcar el problema y las distintas soluciones.

Factores y políticas hacia la cohesión social
Vamos a usar un modelo de cinco factores para descomponer la cohesión social en elementos técnica y políticamente más manejables:

– Mejorar las condiciones materiales:
Las condiciones materiales son un factor fundamental para la cohesión social; en particular, la bibliografía nos apunta al empleo, a los ingresos, a la salud, a la educación y a la vivienda. Las relaciones entre y dentro de las comunidades sufren cuando las personas carecen de trabajo y soportan dificultades como deudas, ansiedad, baja autoestima, mala salud, escasa formación y, en general, malas condiciones de vida. Estas necesidades son básicas para un tejido social fuerte y son indicadores importantes de progreso social.

– Reforzar las relaciones pasivas:
El orden social, la seguridad y la ausencia de miedo es lo que podemos llamar “relaciones sociales pasivas” (la tradición liberal llama a este factor “libertad negativa”). La tolerancia y el respeto a los demás, junto con la paz social y la seguridad, son los rasgos distintivos de una sociedad urbana estable y armoniosa.

– Impulsar las relaciones activas:
El tercer factor se refiere a las interacciones positivas, los intercambios y las redes entre individuos y comunidades; las “relaciones sociales activas” (la tradición liberal llama a este factor “libertad positiva”). Estos contactos y las conexiones son recursos potenciales ya que ofrecen a las personas y organizaciones mecanismos de apoyo mutuo, información, confianza y crédito.

– Promover la inclusión:
El cuarto factor es sobre el alcance de la inclusión social o la integración de las personas en las instituciones principales de la sociedad civil (Ayuntamiento, Consejos de Distrito, asociaciones de vecinos, etc…). También incluye el sentido de las personas de pertenecer a una ciudad y de la fuerza de las experiencias compartidas, las identidades y los valores comunes.

– Garantizar la equidad:
Por último, la equidad se refiere a la movilidad social dentro de la ciudad. A si el diseño institucional permite cierta igualdad en el acceso a oportunidades; si la estructura social es plástica o no; y si existe cierto alineamiento entre los intereses individuales y los de la Ciudad.

La cohesión como objetivo prioritario
Esos cinco factores no solo nos dibujan el cuadro de la cohesión, sino que nos dan una metodología (de método, camino) para lograrla. En sucesivas entradas trataré de explicar cómo.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

¿Tienen mente las organizaciones?

Miércoles, 28 de Octubre de 2009 Dronte Sin comentarios

Primero fue la conducta. Después, todo lo demás.

Desde que Chomsky escribiera aquella burda refutación del conductismo, el estudio de “la mente” desde la óptica cognitiva ha dado grandes resultados. Aunque, quizá como contraprestación, ha emborronado las ideas generales que se tenían de la conducta y la conciencia.

Sin entrar a debatir el “problema duro de la conciencia”, y “cajas chinas” al margen, los modelos cognitivo-computacionales de la mente van, implícitamente, todos cogiditos de la mano por el mismo camino. A ver si lo explico con salero…

La existencia de animales heterótrofos (los que guardan una relación distal con el entorno) es lógica y evolutivamente pre-cognitiva. Los mecanismos cognitivos surgen, posteriormente, para refinar la conducta; eso son la memoria, el razonamiento, el factor g y los demás heurísticos.

Citoyen lleva razón en que la consistencia es, en todo caso, un hipótesis auxiliar poco exigente. Pero por trivial, no deja de serlo.

Las organizaciones modernas tienen estructuras para refinar y hacer más efectiva sus acciones. Las preferencias americanas son exageradamente consistentes porque existe una cosa llamada “Departamento de Estado”. En cambio, la Italia de Maquiavelo (o el Sacro Imperio) era un conjunto de proto-estados en plena adolescencia (sin “mente”), el resultado es un follón del carajo, alianzas y traiciones. Y aún en estos casos algo de consistencia y pensamiento estratégico había.

La economía neoclásica hacía asunciones muy básicas no ya sobre psicología, sino más bien sobre etología (tanto monta, monta tanto); pero a la larga se ha visto forzada a introducir un número mayor de hipótesis auxiliares y tenemos un psicólogo Nobel de economía para ilustrarlo. Es cierto que podemos dar pasos con una hipótesis tan floja como la de “consistencia”, pero no llegamos ni muy lejos, ni muy bien.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

El despiste del conductismo

Lunes, 26 de Octubre de 2009 Dronte 2 comentarios

Citoyen, el autor del magnífico blog “la Ley de la Gravedad”, pregunta si es despistado. La cuestión, es cierto, tiene ramificaciones profundas en filosofía de la mente y de las ciencias cognitivas. En general, su entrada es buen resumen de dos des aproximaciones metodológicas al estudio del comportamiento (que, como veremos, al final son parte de la misma).

Lo que voy a tratar de explicar es que la posición “conductista/funcionalista” que propone, no puede ser en absoluto neutral en cuanto al funcionamiento interno de la mente. O, más bien, que del esfuerzo por mantener dicha neutralidad resulta algo poco útil. No obstante, aunque el asunto es claro en psicología, puede que se me esté escapando algo en torno a la cuestión económica. Ya veremos.

La historia de la psicología científica, una vez dejó atrás la pesadilla del mentalismo, ha ido oscilando entre dos grandes concepciones del comportamiento, que aquí llamaremos, “conductismo metodológico” y “conductismo sustantivo o radical”.
– El conductismo metodológico toma a la conducta como indicador, justo como dice Citoyen que hace la economía.
– El conductismo sustantivo busca, en cambio, la estructura funcional de la misma; es decir, define el comportamiento en virtud de su, digamos, “contenido intencional”, de su objetivo.

El problema del “conductismo metodológico”, como percibió pronto Skinner, es que bajo su pátina de neutralidad necesita ir introduciendo hipótesis auxiliares para sostener una teoría predictiva. Así, Hull y Tolman empezaron a introducir variables (biológicas o teóricas) desde muy pronto.
Es interesante caer en la cuenta de que la psicología cognitiva e incluso el materialismo eliminativo es una consecuencia histórica del “conductismo metodológico”.

Y es que para que una función de utilidad sea relevante, ha de ser predictiva (o podamos hacer un uso predictivo de ella); y para ello, debe añadir a su estructura descriptiva esa serie de hipótesis auxiliares que ¡ajá! versan sobre el funcionamiento de la mente. En el caso de Samuelson, la consistencia; si no partimos de que existe la posibilidad de que haya una conducta consistente, no hacemos economía, hacemos el tonto.

Al nivel que nos interesa, no vale que las hipótesis auxiliares no pretendan la descripción de los mecanismos cognitivos: lo hacen.

Categories: de sacos y agujeros Tags:

Democracia económica: Un discurso que hay que hacer

Domingo, 25 de Octubre de 2009 Dronte Sin comentarios

La crisis ha hecho que muchos despierten del sueño dogmático del Fin de la Historia. Se abre la puerta para lecturas “débiles” de la tesis de Fukuyama, que manteniendo los logros del proyecto moderno (que nos son pocos) acojan la idea fundamental que nos escupió a la cara la posmodernidad: que la diversidad es irreductible. La nación como representación (“un hombre, un voto”) ha saltado en pedazos mostrándonos una estructura compleja que sobrevive en virtud de la misma interacción de su cuerpo social.

Ahora, en muchos casos, queda un sentimiento de orfandad. Prolifera el hambre sueños mejores, de ideas y programas nuevos. Lo que muchos olvidan es que las revoluciones no se hacen inventando algo nuevo, sino re-ordenando lo que ya existía. Es la mirada de “bricoleur” la que a través de los siglos ha separado y ensamblado piezas pre-existentes para crear algo radicalmente nuevo.

Es eso lo que las Indias buscan en la Democracia Económica. En este sentido, de Ugarte sostiene en su ultimo post que el cooperativismo anda en plena “indefensión aprendida”, yo creo más bien que el Movimiento Cooperativo clásico es incapaz de dar el paso que él propone.

Sobre todo, porque al discurso cooperativo le falta lo más importante de un discurso público, el Nosotros. No encuentro el enlace, pero el mismo David nos recordaba como Enrique V en su arenga a las tropas, el día de San Crispín, construye un nosotros radicalmente nuevo: “[e]l que hoy vierta conmigo su sangre será mi hermano; por villano que sea, este día le hará de noble rango”. Este día, esta batalla, esta idea es la base de ese nuevo nosotros, ese nuevo sujeto social que impulsa el discurso shakespeariano.

El cooperativismo se ha quedado en los valores, ha desistido de las “ofertas”; se ha quedado en los compromisos íntimos, los de la comunidad inmediata, los de el nosotros con letra minúscula. Ha sido incapaz de articular un discurso renovador porque cada cooperativa tiene un árbol que no le deja ver el bosque.

Hubo muchas veces que las cooperativas presentaron batalla (Guide, Le Vooruit, Mondragón, etc…) pero al final quedaron instrumentalizadas por discursos y objetivos exógenos. Pero ahora empieza el siglo de la fraternidad, tenemos los conceptos, la tecnología y las metáforas para cerrar el discurso cooperativo y prepararnos para la guerra.

Si se gana o se pierde, Dios dirá. Conste que yo (más radical o más ciberpunk) creo que la clave sigue estando en las ciudades: aunque no negaré que las filés son bastante atractivas.

Categories: de sacos y agujeros Tags: