5 ideas preliminares para hacer ciudad
1. Las ciudades necesitan movimiento
Hemos de entender la esfera pública como un equilibrio basado en los flujos de información e intercambio entre las distintas comunidades.
2. las ciudades para todos son ciudades para nadie
Una lectura ligera de la diversidad podría llevarnos a pensar que el aumento de esta se resume en aumentar la población de las ciudades. Pero esto no en absoluto a lo que se refiere.
La masificación es un proceso análogo a la creación de zonas de anonimato y soledad en el seno de las ciudades. Y esto equivale a desconectar a parte de la población de la conversación cívica.
La masificación viene acompañada por serios problemas de “flujo” pues los nichos de población desconectada son el equivalente en nuestras redes al colesterol en el sistema circulatorio.
La solución a esto es que el aumento de población se correlacione con la capacidad real para conectar a esos nuevos ciudadanos con el cluster de la ciudad.
3. Las ciudades necesitan proyectarse al exterior.
La proyección es la estrategia fundamental de consolidación de las esferas públicas.
Es un objetivo principal adquirir valor social a través de una imagen sólida basada en la organización interna (“la forma de organización de un colectivo […] no es una cuestión técnica. Es la manifestación más clara y fuerte de su naturaleza política.” Fernando Flores) y en su posición “info-estratégica”.
4. Las ciudades las hacen los grandes políticos no los grandes gestores.
Las ciudades son, más allá de los servicios que presten a las comunidades, conversaciones cívicas. Son tareas políticas crear canales, buscar sinergias y facilitar la comunicación: los políticos son facilitadores y en eso deben basar su “poder” (no en el manejo de presupuestos o la confección de redes caciquiles).
5. “Las ciudades como fundaciones.”
Las ciudades son organizaciones que diseñan sus estrategias y definen sus valores de forma democrática: pero no se debe permitir que miembros de una ciudad (sean el número que sean) copen el poder y usen el entramado institucional en su beneficio. Esta es la muerte de las condiciones de diversidad social y de la conversación cívica.
En esto las ciudades son similares a las fundaciones en que tienen fines que deben beneficiar a grupos genéricos de personas.
