Inicio > de sacos y agujeros > ¿Tienen mente las organizaciones?

¿Tienen mente las organizaciones?

Miércoles, 28 de Octubre de 2009 Dronte Dejar un comentario Ir a comentarios

Primero fue la conducta. Después, todo lo demás.

Desde que Chomsky escribiera aquella burda refutación del conductismo, el estudio de “la mente” desde la óptica cognitiva ha dado grandes resultados. Aunque, quizá como contraprestación, ha emborronado las ideas generales que se tenían de la conducta y la conciencia.

Sin entrar a debatir el “problema duro de la conciencia”, y “cajas chinas” al margen, los modelos cognitivo-computacionales de la mente van, implícitamente, todos cogiditos de la mano por el mismo camino. A ver si lo explico con salero…

La existencia de animales heterótrofos (los que guardan una relación distal con el entorno) es lógica y evolutivamente pre-cognitiva. Los mecanismos cognitivos surgen, posteriormente, para refinar la conducta; eso son la memoria, el razonamiento, el factor g y los demás heurísticos.

Citoyen lleva razón en que la consistencia es, en todo caso, un hipótesis auxiliar poco exigente. Pero por trivial, no deja de serlo.

Las organizaciones modernas tienen estructuras para refinar y hacer más efectiva sus acciones. Las preferencias americanas son exageradamente consistentes porque existe una cosa llamada “Departamento de Estado”. En cambio, la Italia de Maquiavelo (o el Sacro Imperio) era un conjunto de proto-estados en plena adolescencia (sin “mente”), el resultado es un follón del carajo, alianzas y traiciones. Y aún en estos casos algo de consistencia y pensamiento estratégico había.

La economía neoclásica hacía asunciones muy básicas no ya sobre psicología, sino más bien sobre etología (tanto monta, monta tanto); pero a la larga se ha visto forzada a introducir un número mayor de hipótesis auxiliares y tenemos un psicólogo Nobel de economía para ilustrarlo. Es cierto que podemos dar pasos con una hipótesis tan floja como la de “consistencia”, pero no llegamos ni muy lejos, ni muy bien.

Categories: de sacos y agujeros Tags:
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.